Familias y organizaciones vinculadas a la discapacidad reclamaron el acompañamiento de los diputados nacionales por Chubut para extender por un año la Emergencia en Discapacidad. Yanina Navarro y Verónica Peinipil advirtieron sobre recortes en prestaciones, tratamientos, transporte y terapias, y describieron las dificultades económicas que enfrentan diariamente las familias.
Yanina Navarro y Verónica Peinipil se sumaron al reclamo que distintos colectivos vinculados a la discapacidad llevan adelante para exigir la continuidad de la Emergencia en Discapacidad y el cumplimiento efectivo de las prestaciones contempladas para el sector.
En ese contexto, Navarro pidió expresamente el acompañamiento de los legisladores nacionales de Chubut para que den quórum y respalden la prórroga por un año.
“Necesitamos que la ley siga por un año más”, sostuvo y cuestionó las dificultades que, según las familias, existen para acceder a derechos y prestaciones fundamentales.
“Cada vez tenés que pelear más”
Navarro advirtió que las familias sienten que se produjo un retroceso en materia de derechos y que, ante la falta de respuestas, muchas veces deben recurrir a la Justicia para conseguir prestaciones.
“No tenemos que enamorarnos del recurso de amparo”, expresó, al remarcar que existen normas que deberían garantizar los derechos de las personas con discapacidad sin necesidad de judicializar cada situación.
Para la referente, las demoras tienen consecuencias directas sobre la calidad de vida de niños, jóvenes y adultos que requieren asistencia permanente.
“Los tiempos de nuestros hijos son eternos y necesitamos que los derechos se cumplan ya”, manifestó.
Familias que hacen rifas para pagar tratamientos
Por su parte, Verónica Peinipil describió una situación cotidiana marcada por las dificultades para sostener tratamientos, movilidad y otras necesidades de sus hijos.
Según relató, ante los recortes y prestaciones que no reciben, algunas madres recurren a rifas y distintas iniciativas para reunir dinero y afrontar gastos que consideran indispensables.
“Juntamos dinero de donde podemos para poder pagar tratamientos, movilidad y todo lo que necesitamos para nuestros hijos”, explicó.
Las entrevistadas señalaron que las dificultades comprenden diferentes áreas, entre ellas medicación, transporte, movilidad y terapias, pero también alcanzan a los profesionales que trabajan con personas con discapacidad debido a demoras y problemas relacionados con los valores de las prestaciones.
Una lucha que atraviesa a toda la familia
Peinipil contó que su hijo Tomás tiene 24 años y que desde su nacimiento transita un camino permanente para conseguir aquello que necesita.
“Desde que nació estoy remando todos los días, viendo cómo hacer, dónde consigo cosas”, expresó.
También aseguró que el desgaste acumulado provoca que algunas familias pierdan fuerzas para continuar reclamando. Por eso insistió en la necesidad de un acompañamiento colectivo: “Necesitamos que cumplan nuestros derechos”.
Pedido directo a los diputados del Chubut
Navarro y Peinipil depositaron sus expectativas en que la emergencia pueda extenderse y reclamaron particularmente una respuesta de los representantes chubutenses.
Además, señalaron que la problemática no alcanza únicamente a las familias de manera individual, sino también a talleres, instituciones y organizaciones no gubernamentales que trabajan diariamente con personas con discapacidad. Advirtieron que algunas entidades atraviesan una situación crítica por la falta de recursos.



