El representante de Mariscope, miembro de CIMA y presidente de la organización de las Jornadas de Economía Azul, Christian Haag, destacó el potencial que tiene la Patagonia frente al crecimiento de nuevas actividades vinculadas al mar. Advirtió que todavía existen importantes déficits en logística, infraestructura y formación de recursos humanos, y pidió impulsar proveedores nacionales para evitar que las oportunidades sean aprovechadas exclusivamente por empresas del exterior.
Christian Haag explicó que las actuales Jornadas de Economía Azul son el resultado de un proceso que comenzó en 2016, cuando surgió la iniciativa de reunir a los actores vinculados con la tecnología marina. Aquella propuesta derivó en las primeras jornadas de tecnología marina realizadas en 2017 y posteriormente evolucionó hacia los encuentros dedicados específicamente a la economía azul.
Según señaló, uno de los principales objetivos es generar diálogo y cooperación entre el sector público, las empresas privadas y los diferentes actores relacionados con las actividades marítimas, además de identificar problemas y presentar posibles soluciones.
En esta edición, la mirada está particularmente puesta sobre la industria del petróleo y el gas y el desarrollo previsto en el Golfo San Matías. Haag sostuvo que el avance de estas actividades representa impactos ambientales, responsabilidades y, al mismo tiempo, importantes oportunidades económicas para toda la región.
El desafío de desarrollar proveedores nacionales
Haag consideró que el crecimiento de la industria energética demandará una amplia red de servicios, logística y proveedores.
Ante ese escenario, planteó como prioridad conseguir que buena parte de esa demanda pueda ser cubierta desde Argentina.
“Lo que nosotros queremos impulsar es el desarrollo de proveedores nacionales en todos los ámbitos”, afirmó.
En ese proceso, consideró fundamental trabajar sobre el capital humano, tanto para generar nuevos puestos laborales como para desarrollar conocimiento y formar profesionales capaces de incorporarse a las nuevas actividades.
El representante de Mariscope fue contundente al describir algunas de las carencias existentes: “Falta logística marítima, faltan astilleros, falta transporte”.
Como ejemplo, reveló que recientemente una empresa le consultó por la disponibilidad de un soldador submarino certificado y que, según indicó, no encontró ese perfil profesional en el país.
“Necesitamos de mucha mano de obra, de mucha inteligencia humana, no solo inteligencia artificial”, señaló Haag, quien advirtió que, si esas capacidades no se desarrollan localmente, las necesidades terminarán siendo cubiertas por compañías provenientes del exterior.
“Hacen falta políticas a largo plazo”
Otro de los ejes centrales de su análisis fue la necesidad de contar con planificación estatal que permita sostener el desarrollo de las tecnologías marinas.
Haag explicó que la investigación marítima y el desarrollo tecnológico requieren inversiones muy importantes debido a las dificultades particulares que presenta trabajar debajo del agua, entre ellas la presión y la corrosión.
Por esa razón, reclamó políticas de largo plazo, planes maestros y políticas de Estado que permitan acompañar este tipo de actividades y aprovechar el potencial económico disponible.
“Tenemos, desde nuestro punto de vista, muchísimas oportunidades y hay que ir a paso firme”, expresó.
Cooperación entre las provincias
Haag también se refirió a las restricciones relacionadas con la contratación de trabajadores provenientes de otras provincias y consideró que debería existir mayor flexibilidad.
A su entender, las provincias patagónicas deberían cooperar y complementar sus capacidades en lugar de establecer barreras que puedan dificultar el aprovechamiento de las oportunidades.
“Acá no se trata de quitarle trabajo uno a otro, se trata de potenciar oportunidades”, afirmó.
En ese sentido, destacó las capacidades de conocimiento desarrolladas en Chubut a través de instituciones como el Centro Nacional Patagónico y la UTN, y consideró que esos recursos deberían ser aprovechados regionalmente más allá de los mecanismos de protección laboral existentes en cada jurisdicción.
Las jornadas dejarán conclusiones
Una vez finalizado el encuentro, los organizadores buscarán sistematizar las principales propuestas surgidas durante los tres días de debate.
Haag adelantó que la intención es elaborar un libro que reúna los contenidos abordados y las conclusiones de las Jornadas de Economía Azul, con el objetivo de dejar plasmados los desafíos y oportunidades analizados durante el encuentro.



