El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, manifestó su preocupación ante la creciente circulación de amenazas en establecimientos educativos de la provincia, en el marco de un fenómeno que se replica a nivel nacional y que estaría vinculado a desafíos virales difundidos en redes sociales.
Según explicó, en los últimos días se registró un incremento significativo de denuncias relacionadas con mensajes intimidantes en escuelas, muchos de ellos escritos en baños, pupitres o difundidos a través de redes. Solo en una jornada se contabilizaron al menos 17 denuncias formales en comisarías, aunque el número total de casos sería mayor.
“Iturrioz advirtió que no se puede minimizar la situación, ya que cada amenaza debe ser tratada como potencialmente real. En ese sentido, destacó la importancia de activar protocolos, verificar cada caso y garantizar la seguridad en los establecimientos educativos.
El ministro señaló que la mayoría de los hechos involucra a adolescentes de entre 13 y 18 años, aunque no se descarta la participación de alumnos más jóvenes. Además, remarcó que este tipo de situaciones generan un clima de temor en la comunidad educativa y obligan a desplegar operativos preventivos que incluyen presencia policial en los alrededores de las escuelas.
Sin embargo, aclaró que la intervención policial tiene límites: “Los policías no pueden estar dentro de las aulas ni realizar controles directos sobre los estudiantes. Esos espacios son para la formación, no para la presencia permanente de fuerzas de seguridad”, sostuvo.
En este contexto, Iturrioz hizo hincapié en la necesidad de actuar con rapidez ante cualquier indicio: pidió a directivos, docentes y familias que realicen denuncias de manera inmediata y eviten minimizar o ocultar los hechos. “No se puede hacer caso omiso. El aviso tiene que ser oportuno para poder prevenir”, subrayó.
Por otra parte, el funcionario vinculó esta problemática con el acceso irrestricto de menores a contenidos en internet y redes sociales, y planteó la necesidad de un mayor control tanto a nivel estatal como familiar.
Además, se refirió a episodios recientes de tensión en instituciones educativas, como el ocurrido en la Escuela 21, donde se registraron incidentes entre manifestantes y efectivos policiales. En ese marco, defendió el accionar de la fuerza y aseguró que no hubo represión, sino tareas de resguardo ante situaciones de violencia.
“Hay que diferenciar entre la angustia legítima de las familias y la acción de grupos violentos que aprovechan el contexto para generar desorden y agredir a la policía”, afirmó.
Finalmente, Iturrioz consideró que el fenómeno de las amenazas podría tratarse de una “ola” pasajera, pero insistió en que no se debe bajar la guardia: “Si hay un hecho que puede evitarse, debemos hacerlo. La prevención es clave”, concluyó.



